Comunícate con nuestro equipo técnico para guiarte en el proceso de toma de muestras de suelo o coordinar una visita a tu predio.
El análisis químico de suelo es el punto de partida fundamental para cualquier plan de fertilización eficiente. En NVA consideramos que cada lote agrícola posee características físicas, químicas y biológicas únicas. Aplicar las mismas dosis comerciales genéricas limita el potencial de su cosecha e incrementa los costos innecesariamente.
Nuestro proceso va más allá de la simple entrega de números en un papel. Vinculamos el estado químico de la tierra con la fisiología del cultivo para entregarle recomendaciones claras y un plan de balance nutricional a la medida de sus metas comerciales de productividad.
Nuestros reportes detallados y minuciosos evalúan múltiples indicadores críticos para corregir los desbalances de su cultivo con precisión matemática:
Divida su predio en áreas homogéneas según la topografía o tipo de suelo. Tome submuestras a una profundidad de 20-30 cm en zig-zag utilizando un barreno o pala limpia. Mezcle las submuestras en un balde plástico limpio y tome 1 kg final para enviar a nuestro laboratorio.
Rotule la muestra con su nombre completo, nombre de la finca, lote y el cultivo a sembrar. Entréguela en nuestra sede principal en Rionegro (Sector San Nicolás). Si lo prefiere, coordine con nuestros ingenieros agrónomos la toma y recolección técnica de muestras directamente en su finca.
En el laboratorio se realizan las pruebas espectrofotométricas y de extracción química para determinar las concentraciones y relaciones catiónicas de los elementos en el suelo de forma rigurosa.
Un ingeniero agrónomo de NVA revisa los resultados y elabora un informe técnico detallado. Este informe incluye una recomendación de fertilización y el diseño de la mezcla física a la medida exacta para su cultivo.